En el caso de Pirelli, siempre como protagonista absoluta en los campos tecnológicos de neumáticos y Alto Desempeño (UHP,
Ultra High Performance
), este requisito debe siempre combinarse con productos específicos y de alto desempeño para satisfacer al máximo la alianza que tiene con los fabricantes de automóviles, que están cada vez más interesados en buenos productos, más rápidos y avanzados tecnológicamente. Cuando mayor es la necesidad del auto, más Pirelli recibe reconocimiento de los fabricantes y del mercado del vehículo. Eso se confirma por los resultados de Pirelli los últimos años y por registros continuos de la marca Pirelli. La confirmación de que entusiasmo y voluntad, factores que siempre influenciaron este fabricante de neumáticos con base en Milán, continúan valorizándose en el mundo automotriz.
Las reglamentaciones nacionales e internacionales continúan concentrando su atención en asuntos relacionados a la seguridad activa y pasiva de los automóviles. Ello, obviamente, hace que los fabricantes equipen los autos con sistemas de monitoreo e informes que también involucran los neumáticos, pero con dispositivos que son siempre muy amplios y potencialmente insuficientes - observar las normas recientes de NHTSA, que deben aplicarse brevemente en EE.UU. - incluso porque esos dispositivos se administran por sistemas de detección indirecta.
Pirelli responde a esas necesidades manteniendo el neumático en el centro da atención: apostando en la tecnología
Run Flat
, invirtiendo en una colaboración con los fabricantes de vehículos y decidiendo confiar en el control "directo" de la presión de inflado para una optimización del producto. Cuando tal equilibrio se modifica, esa será la reacción revolucionaria: el nuevo dispositivo, llamado
K-PRESSURE™ AcousticBlue
, envía una señal de alarma no solamente a través del sistema tradicional, sino también al celular del usuario; y el sistema
SWS™
- que ahora también está disponible para vehículos deportivos - activa un sistema de re-inflado automático en el caso de un pinchazo, garantizando más tiempo - y, por lo tanto, más espacio - para que la situación vuelva a la condición de seguridad; también ocurre una pérdida natural de aire, garantizando presiones adecuadas por períodos de 9 a 12 meses.
Otro gran paso en dirección a la mayor tranquilidad del conductor.